martes, 20 de diciembre de 2011

HOLA!!!

HOLA A TODOS, A PASADO TIEMPO, HE VUELTO Y LE STRAIGO ESTO, ESPERO QUE LES GUSTE, AUN ESTOY TRABAJANDO EN MI NOVELA. PROMETO PASARME PRONTO POR SUS BLOGS AMIGOS.



Prometheus Precuela

miércoles, 2 de febrero de 2011

INTRO PROMETHEUS.








Vino de un jueves lluvioso en la avenida
Aunque te escuché hablar suavemente
Encendí las luces, el televisor y la radio
y aún no puedo escapar de tu fantasma
¿Qué ha pasado con todo?
Loco, algunos dirán
¿Dónde está la vida que reconozco?
Se ha ido

PERO NO LLORARÉ POR EL AYER
HAY UN MUNDO NORMAL
DE ALGUNA MANERA TENGO QUE ENCONTRARLO
Y MIENTRAS INTENTO HACER MI CAMINO
AL MUNDO NORMAL
APRENDERÉ A SOBREVIVIR

Pasión o coincidencia una vez te llevó a decir:
" El orgullo nos separará "
bien ahora el orgullo se fue por la ventana
" Cruzó los tejados, escapo
me dejó con el vacío de mi corazón
Que me ha ocurrido?
loco, algunos dirán
¿dónde estás mi amigo cuando más te necesito ?
Se ha ido

PERO NO LLORARÉ POR EL AYER
HAY UN MUNDO NORMAL
DE ALGUNA MANERA TENGO QUE ENCONTRARLO
Y MIENTRAS INTENTO HACER MI CAMINO
AL MUNDO NORMAL
APRENDERÉ A SOBREVIVIR

¿Qué ha pasado con todo?
Loco, algunos dirán
¿Dónde está el mundo que reconozco?
Se ha ido

PERO NO LLORARÉ POR EL AYER
HAY UN MUNDO NORMAL
DE ALGUNA MANERA TENGO QUE ENCONTRARLO
Y MIENTRAS INTENTO HACER MI CAMINO
AL MUNDO NORMAL
APRENDERÉ A SOBREVIVIR

Todos son mi mundo
Aprenderé sobrevivir
Todos, todos
De alguna manera tengo que encontrarlo

domingo, 30 de enero de 2011

DEDICANDO UNA CANCION



ESTE TEMA EN PRINCIPIO TENIA UNA DEDICATORIA HACIA ALGUIEN MUY ESPECIAL, PERO ME DI CUENTA QUE ENCIERRA A MUCHAS PERSONAS ESPECIALES O ALGUNAS OTRAS COSAS ESPECIALES, EN FIN, ESPERO QUE TU SEPAS DE QUE HABLO, NO VOY DAR A NOMBRES PERO..., JEJE, ELLA SABE QUE ES PARA ELLA. VOS SABES QUE ES PARA VOS!, BESOS.

miércoles, 26 de enero de 2011

Hola Hola, adelanto del fic para el concurso de irene

Intro

Últimamente no han sido días buenos para Peter Klein. De por si el trabajo de investigador de homicidios era algo que podía darle mil vueltas la cabeza hasta al hombre más sereno de la tierra. Encontrar pruebas, fotos a montones de sospechosos, archivos completos, análisis de sangre, todas las semanas había distintos rompecabezas en la vida de Peter Klein y estas últimas semanas, se le había presentado el rompecabezas más difícil que había visto.
Tener que hallar un asesino serial hacia que los buenos días comenzaran a extrañarse. Los días en que solo había que preocuparse en no cagarla con las pruebas de un asesinato en las barrios bajos de la ciudad, donde algún que otro drogadicto se le saltaba la térmica pasando un día, o algún crimen por encargo en el ámbito empresarial. Nunca faltaba también la mujer u hombre despechado que consumaba una venganza, o algún niño rico que tomaba demasiado y conducía sin distinguir vereda de la calle. Todos casos simples, esos eran los días buenos.

Ahora Peter debía rezar para que algunos de los forenses le trajeran una buena noticia por la mañana. Siete asesinatos en un mes, con el mismo modus operandi, estaban sin resolver.
No había ocurrido nada en los últimos días, pero solo era cuestión de tiempo para que el “romántico”, como lo habían apodado los medios amarillistas, atacara de nuevo. Pero aquella tarde de lunes, un llamado del departamento de policía le sacudió la rutina a Peter. Habían atrapado a un tío, huyendo de un edificio abandonado donde encontraron una mujer asesinada, con el mismo modus operandi del “romántico”.
Aquella historia sorprendió a Peter, más de un mes de insumio y tazas de café, sin pruebas, sin huellas, y de pronto el asesino se deja atrapar tontamente un lunes por la tarde, algo no cuadraba.
Pero era la cosa más sólida que tenía en sus manos desde que todo comenzó, solo pensó en eso mientras conducía hacia la estación de policía.
-Llega tarde detective –la voz socarrona de Adolf Wisler era la bienvenida para Peter.
-Hola jefe, me han demorado los semáforos.
Wisler estaba rodeado por varios policías y algunos forenses. Pero pese a ello Wisler tenía como su consentido a Peter y por ese detalle aguardo para que él sea el primero en interrogar al sospechoso.
-Bien, de donde sacaron a este tipo –exclamo Peter mientras ojeaba un archivo con algunos datos preliminares sobre la identidad del sospechoso.
-Eh, recibimos un llamada al 911, de un camionero que decía haber visto a un chaval ensangrentado salir de un deposito en las afueras de la ciudad –esa información era dado por un joven oficial, Tim, que había acudido junto con su compañero a la escena.
-¿Y el cuerpo de la víctima? –pregunto Peter.
-Disculpe, soy Mark Smith, el forense -. El hombre estiro su mano y Peter lo saludo luego de dudar unos segundos, no le caían muy bien los forenses.
-¿Usted tiene el cuerpo?
-Sí, quiero decir, lo tenemos en la morgue, lo que queda de ella al menos.
-¿Como la encontraron?
-Eh detective -tras la duda de Peter el oficial Tim interrumpió la charla-. Cuando llegamos a la escena mi compañero se quedó con el muchacho y yo ingrese al edificio. Era un jodido laberinto de puertas, yo solo seguí el hedor. Finalmente encontré a la chica, colgada como una res, y descuartizada, al medio…
-Joder chico, algunos estamos comiendo –exclamo el jefe Wisler mientras deglutía la mitad de un sándwich.
-Bien, vamos por el tío –Peter camino hasta el cuarto de interrogatorios e ingreso al mismo. Allí se encontró con aquel muchacho, su aspecto era desgarbado y algo demacrado. Tiritaba cada tres segundos y tenía la mirada baja, era como un cachorro abandonado en la calle, todo sucio y asustadizo.
-Buenas noches señor Rivers, ¿Alex cierto? – el muchacho apenas levanto la vista.
Peter tomo asiento mientras por la ventana espejada, el jefe Wisler y los demás observaban la escena totalmente impacientes.
-Bien, no voy andar con rodeos Alex –Peter encendió un cigarrillo y prosiguió-, encontramos a la chica, al menos lo que quedo de ella-, ¿Puedes explicarme que hacías allí?
Peter exhalo un poco de humo por sus fosas nasales y clavo la mirada en Alex.
-Para ser honesto esto no pinta bien para ti. ¿Lo entiendes?
Alex apenas si parpadeaba y respiraba. Tenía un gesto calmo, no parecía importarle las acusaciones que el detective Klein le estaba haciendo.
-Alex, no tengo prisa en mandarte tras las rejas. Pero si no me hablas acerca de lo que paso, no podre ayudarte, ni detener a los que quieren comerte vivo allá afuera.
Alex hizo contacto visual por primera vez con Peter, se mordió el labio y luego susurro algo.
-Trate de salvarla…
-¿Qué?, no te oí.
-¡Trate de salvarla! –grito el joven. El eco de su voz sorprendió a los testigos del interrogatorio, y al propio Peter.
-Bien, bien –Peter se levantó de la silla y camino hasta el lado de la mesa donde Alex estaba. Se apoyó sobre la misma, quedando cara a cara con el joven, luego miro su reloj, estaba jugando con los nervios de Alex -, ¿Qué mierda fue eso de “trate de salvarla”?
-Quisiera un poco de agua, por favor.
-Si complazco “tu pedido”, ¿Vas a hablar? -. Alex acento con la cabeza. Peter miro hacia la ventana e hizo unas señas con su pulgar derecho. Tras beber afondo de aquel vaso de agua, Alex lo coloco sobre la mesa y se quedó mirando al detective Klein, era hora de colocar las piezas faltantes en el rompecabezas.